La transformación digital también comienza en la ley

El Decreto 5-2021 constituye un paso importante para la modernización del Organismo Ejecutivo al reconocer que la simplificación, la agilización y la digitalización de los trámites deben convertirse en una política pública permanente. Sin embargo, contar con una ley no es suficiente. La calidad de la transformación dependerá de cómo se diseñen las normas que regulan el uso de la tecnología.

En la era digital, ya no basta con legislar solo desde una perspectiva jurídica. Las normas deben construirse con conocimiento y comprensión de las tecnologías, para impulsar la innovación y responder a una realidad que ya cambió, evitando regulaciones que limiten su desarrollo o perpetúen procedimientos obsoletos.

La tecnología evoluciona a gran velocidad. Por ello, conceptos como la interoperabilidad, la identidad digital o la inteligencia artificial requieren no solo regulación, sino también una comprensión de su funcionamiento, sus riesgos y su potencial para generar valor público sin comprometer los derechos fundamentales.

Por ello, la transformación digital exige una alianza entre el derecho y la ingeniería.

El derecho aporta el marco normativo, la seguridad jurídica y la protección de los derechos que legitiman la actuación pública. La ingeniería aporta el conocimiento técnico para diseñar soluciones viables, seguras, interoperables y sostenibles. Cuando ambas disciplinas trabajan de manera aislada los resultados suelen ser insuficientes, cuando trabajan de manera articulada, se construyen políticas públicas capaces de responder a los desafíos del siglo XXI.

Esta sinergia debe ser un principio rector de la modernización del Organismo Ejecutivo. No podemos seguir diseñando normas sin comprender lo que la tecnología permite, ni desarrollar soluciones tecnológicas sin considerar el marco jurídico que protege a las personas y brinda certeza a las instituciones. La transformación digital exige que abogados, ingenieros y otros especialistas trabajen con un objetivo común: un gobierno más eficiente, transparente y cercano a la ciudadanía.

Las mejores leyes no solo regulan el presente, hacen posible el futuro.

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