La estandarización es un conjunto de reglas o de buenas prácticas definidas por consenso, que siguen un modelo establecido para garantizar que un producto o servicio sea seguro o compatible.
En la estandarización podemos hablar de prácticas locales, nacionales e internacionales. Al hablar de ellas de manera internacional, lo entendemos como lineamientos establecidos por diversas organizaciones que buscan medir ciertos indicadores, ya sea sociales, económicos o políticos en una región determinada o bajo un tema específico.
Conocer los índices generados por diversas organizaciones a nivel internacional nos permite medir o comparar determinado tema, tanto en el sector público como privado. Algunos de los principales indicadores que encontramos son: uso de tecnología, transparencia, transformación digital o economía.
En el sector de transformación digital encontramos el índice GovTech, desarrollado por el Banco Mundial y actualizado cada dos años. Este indicador es una radiografía del nivel de transformación digital del sector público. Si vemos a Guatemala en 2022, obtuvo una calificación de 0.632, clasificándose en el grupo B.
Otro referente que permite conocer la calidad de los servicios en línea es el Índice de Desarrollo del Gobierno Electrónico (EGDI), el cual posicionó al país en el puesto 122 de 193, con una puntuación de 0.5738.
Si bien Guatemala ha avanzado en la estandarización de procesos y servicios en línea, aún es necesario fortalecer áreas como la identidad digital, la interoperabilidad institucional, la alfabetización digital y la capacitación de los funcionarios públicos.
La estandarización y la medición a través de índices internacionales constituyen herramientas fundamentales para evaluar el desempeño de los gobiernos y orientar sus esfuerzos de modernización. Guatemala ha construido una base importante para seguir progresando; estas áreas de mejora están contempladas en el Plan de Transformación Digital del Organismo Ejecutivo, que busca fortalecer las capacidades institucionales, cerrar brechas y generar beneficios tangibles para la población.



